Segundo mes de embarazo

Segundo mes de embarazo

En el segundo mes de embarazo, los pechos están mucho más sensibles y los pezones y el área de la areola empiezan a ponerse oscuros. Las naúseas matinales pueden continuar hasta el final del primer trimestre del embarazo y durante esta etapa. Es posible que la futura mamá note somnolencia a lo largo del día e incluso es probable que sienta fatiga y necesite descansar más a medida que el cuerpo se adapta al embarazo, ya que la cantidad total de sangre del cuerpo de la madre, aumenta.

Es aconsejable que la embarazada visite al médico para que te haga un examen de cuidado prenatal. Debes comer gran variedad de alimentos saludables: cereales y granos, frutas, verduras, lácteos y carnes. Evita las comidas copiosas o abundantes para llevar un buena digestión. Complementa tu dieta con ácido fólico durante el segundo y tercer mes de embarazo para reducir el riesgo de ciertos defectos congénitos en el desarrollo del bebé. Sobre todo, mantente bien hidratada, bebe de seis a ocho vasos de agua, zumo de frutas y/o leche diariamente.

En esta etapa del embarazo, se forman todos los sistemas y órganos principales del cuerpo, aunque no se desarrollan por completo. Alrededor de las seis semanas de embarazo, el embrión se encuentra flotando en una burbuja llena de fluido que será el saco amniótico. A su vez, crece el saco vitelino que se asemeja a un globo que está pegado a él. Dicho saco tiene el objetivo de proporcionar al embrión todos los nutrientes necesarios para que la placenta esté completamente desarrollada y pueda funcionar por si misma en la semana doce de gestación.

En la octava semana de embarazo, el embrión comienza a adquirir forma humana; se forman las orejas, los tobillos y las muñecas. Además, los párpados empiezan a crecer aunque permanecen cerrados. También se forman los dedos de las manos y de los pies.

primer mes de embarazo

Primer mes de embarazo

Parece mentira pero ya ha pasado un mes de los nueve de gestación, los primeros síntomas ya se están apoderando de mi cuerpo. Mis pechos están ligeramente doloridos y han aumentado su tamaño natural, así que me temo que pronto tendré que modificar mi ropa íntima si no quiero parecer una sardina en lata.

Abrir los ojos por la mañana, empieza a convertirse en una odisea. Me levanto con el estómago como una lavadora en pleno centrifugado y durante el día tengo naúseas que, aunque en raras ocasiones, pueden terminar en vómito.

naúseas

Durante el día me noto más cansada de lo habitual y tengo un fluido vaginal diferente a lo que estoy acostumbrada. Algunos granitos se han apoderado de mi cara, pero bueno es como volver a la juventud, probablemente empiece a aplicarme alguna mascarilla anti acné.

Además, hay ciertos alimentos que me encantaban y que ahora no tolero ni olerlos. Mi apertivo también varía, puede que no tenga nada de hambre o que no me sacie con nada. Por supuesto, debido a los cambios hormonales estoy experimentando cambios de humor radicales, lo que hace que esté más sensible e irritable.

Como matrona, os voy a dar una serie de recomendaciones para que pongáis en práctica conmigo desde hoy:

  • No practiques deportes violentos como esquí, artes marciales o equitación.
  • Reduce lo máximo posible el consumo de café y té.
  • Ten una alimentación variada y equilibrada para favorecer las necesidades del embrión y las tuyas.
  • Evita el queso crudo no pasteurizado por si contiene listeriosis.
  • Procura tener tus momentos de reposo, ya que te notarás más cansada de lo habitual.
  • Si tienes náuseas como yo o migrañas procura no paliarlo con medicamentos, simplemente intenta descansar más tiempo del que estás acostumbrada.